Guía rápida para hacer vino en casa

Si sigues los siguientes pasos aprenderás como hacer vino casero de una manera simple y económica. 

Lo primero es pensar y decidir que queremos, tener en cuenta que espacio tenemos para plantar o si bien compramos la uva directamente.  En este último caso, podéis iros directamente al punto 5 (Despalillado).

Para los que quieren realizar el proceso completo desde la sembrar la vid hasta obtener nuestro propio vino, comenzamos!

1.Compra del material.

Para poder cultivar nuestra vid necesitaremos: las plantas, turba, maceteros(si fuesen necesarios) y herramientas de trabajo.

La vid: Aquí debemos decidir que variedad de uva queremos, si queremos una variedad tinta, blanca,… Lo mejor es que vayáis a cualquier vivero que tengáis cerca y os recomiende según vuestra zona y según las plantas que os pueda proporcionar, si bien podéis comprarlas por internet.

La turba: nuestras plantas necesitan nutrientes y un terreno en el que crecer, una turba universal nos sirve para ello, la podéis comprar en Amazon.

Maceteros: tienen que tener un tamaño considerable, cuando compréis la planta, medirá unos 30 cm y hay que enterrar gran parte de ella. Aquí tenéis un ejemplo.

Herramientas de trabajo: las necesitaremos para poder cavar un agujero al plantar y más adelante para podar nuestras plantas. Aquí tenéis un kit simple y económico.  Si vais a plantar en terreno, es necesario realizar un agujero profundo por lo que necesitareis una herramienta con mayor capacidad como esta.

2.Sembrar las plantas.

Teniendo todos los materiales, comienza el proceso con la plantación de nuestro pequeño «viñedo». Esta parte hay que realizarla cuando las plantas están en periodo vegetativo, desde que cae la hoja hasta que llega la primavera (en España, desde diciembre a marzo-abril).

Si lo hacemos en maceta, lo primero será llenar el macetero de turba sin llegar a llenarlo completamente. Y realizamos un agujero central hasta el fondo. 

Si lo realizamos en terreno, tenemos que excavar realizando un agujero de unos 40 cm de profundidad y unos 10 de diámetro. Si vamos a plantar varias, lo ideal es dejar una separación mínima de 1 metro entre las plantas. 

Cuando tengamos en agujero, introducimos la planta y rellenamos con turba todo el agujero, la planta debe sobresalir unos 10 cm, no más. Si tenemos problemas podemos inclinar o doblar un poco la raíz. Al final tiene que quedar como en la imagen.

Una vez plantada, debemos regarla, para ello añadiremos medio litro de agua.

viñedo

3.Cultivo de las plantas.

A partir de ahora tenemos que dejar crecer a nuestras plantas,  debemos regarlas y también podemos ayudarlas a crecer abonándolas. Podemos utilizar un fertilizante líquido universal y añadirlo al agua, aquí tenéis uno ecológico.

viñedo

Con el paso de los días y los rayos de sol de la primavera, unidos a unas temperaturas más adecuadas, nuestra planta empezará a brotar, todas estas fotos son del primer año de una planta.

viñedo

Cuando se acerque el verano, podemos ver como ya tenemos nuestros primeros racimos de uvas, aún deben madurar y coger color, ya que es una variedad tinta.

viñedo

Aquí vemos como van cambiando poco a poco las uvas de color, faltan menos para que lo hagan totalmente y estén en el punto ideal para su recolección, de ello hablaremos en el siguiente paso.

4.Recogida de la uva

Este es un paso muy importante, debemos hacerlo en el momento ideal para luego tener un buen vino. El momento ideal será entre agosto y octubre, dependerá de la variedad, el clima y muchos factores. Pero la manera exacta de saberla es calculándolo, para ello usaremos un refractómetro.

 Es muy simple de usar, cogemos una uva, extraemos un poco de zumo, y echamos un par de gotas en el refractómetro, al mirar a través de el, nos indica «la cantidad de azúcar» y nos hace una estimación de los grados de alcohol que tendrá nuestro vino.

En la imagen podemos ver las dos columnas, tomando varias muestras, podremos decidir cuando recoger la uva. Para ello lo ideal es que los vinos tintos estén entre 13º-15º y los blancos entre 10º-11º

En el momento que alcancen los grados deseados, procedemos a cortar los racimos, y al siguiente paso de esta guía. 

estimacion de alcohol

5. Despalillado

Cuando ya tengamos la uva, ya sea recogida de nuestras plantas o comprada. Procedemos al siguiente paso, romper las uvas y retirar las partes vegetales del racimo. Si queremos que el vino sea blanco, también debemos realizar el prensado de la uva justo después de este paso. Para vino tinto, se realizará más adelante.

Para este proceso se usa una despalilladora, que es una maquina que rompe la uva y quita los ramilletes de los racimos de uva. Es una máquina que tiene un coste. También podemos comprar una trituradora, y quitar a mano las partes vegetales. Aquí tenéis un kit en Amazon de una trituradora y una prensa pequeñas.

Se recomienda pasar la uva dos veces para romperla totalmente. Al final del proceso nos quedará como en la imagen. Y a partir de aquí, si queremos vino tinto, lo llevamos al deposito donde vayamos a fermentarlo. Pero si queremos vino blanco, lo prensamos y después lo llevamos al deposito para fermentarlo.

Esta diferencia, se debe a que el vino tinto coge el color de la piel de la uva, por lo que debemos fermentar el mosto junto con la piel, pero en el blanco no ya que no tiene que coger color.

despalillado

6. Primera fermentación.

Después de triturar y despalillar nuestra uva, depositamos todo en un recipiente de metal o plástico alimentario. Aquí realizará la fermentación alcoholica, en la que el azúcar del mosto se convierte en alcohol etílico por la acción de las levaduras.

Para asegurar una fermentación de las levaduras que deseamos, usaremos metabisulfito de potasio, en dosis de 160 mg/L para vino tinto y 200 mg/L para vino blanco.

Debemos dejar el deposito abierto, sin taparlo. Y en unos días veremos como comienza la fermentación. Veremos pequeñas burbujas de CO2 que salen de líquido. Y si acercamos un mechero, veremos que se apaga solo al acercarnos a la superficie, por la falta de oxígeno.

En esta superficie se forma un «sombrero» con los hollejos de la uva, debemos remover y romperlo unas 3 veces al día mientras dure el proceso. Así ganamos en color al mezclar la piel con el mosto. 

En 8-10 días el proceso habrá acabado y veremos que no se expulsa más CO2. En este momento debemos llevar todo a la prensa.

fermentacion alcoholica

7. Prensado

Después de la fermentación alcohólica, en vino tinto. Y después del despalillado en vino blanco. Llevamos el mosto y los hollejos a la prensa, en este paso queremos extraer todo el líquido, y desechar la parte sólida.

Para ello echamos todo en la prensa y la vamos apretando poco a poco hasta exprimir todo el líquido. Pero aquí tenemos que tener en cuenta que seguramente tengáis una cantidad de uva pequeña. Por lo que será complicado hacerlo.

Para ello os recomiendo una prensa muy pequeña de Amazon. Y pasáis el mosto varias veces. 

Si por el contrario tenéis una cantidad de uva considerable, pues usad una presa acorde al tamaño de vuestra cosecha. También las tenéis en Amazon

En vinos blancos ahora tenéis que ir a la primera fermentación.

prensa de uva

8. Segunda fermentación

Tras los últimos pasos, ya casi tenemos nuestro vino, nos falta la fermentación maloláctica, en la cuál el ácido málico pasa a ácido láctico, que es más agradable al sabor. Como nuestra cantidad de vino es poca, y no queremos comprar un déposito de fermentación. Vamos a usar garrafas de agua, bolsitas de plástico pequeñas (las de congelar comida) y unas gomas elásticas.

segunda fermentacion

Os parecerá una manera cutre, pero es muy efectiva. Para ello llenamos la garrafas todo lo que podamos, y ponemos la bolsita con una goma elástica. De esta manera, evitamos que el vino esté en contacto con el oxígeno para que no se «pique». Ahora mismo tenemos un vino muy turbio y con muchas lías pero con el paso de los días se irán decantando.

clarificacion

En esta imagen vemos como el vino se está limpiando. Está segunda fermentación puede durar desde 10 días hasta 3 meses. Lo ideal es que en el punto que se ve en la imagen, hagáis un trasiego y lo paséis a otras garrafas sin usar. Para ello necesitáis una goma como esta, y desechar el fondo de las garrafas. Y una vez que este limpio, lo vais probando y veréis como con el paso del tiempo mejora.

9. Embotellado

Después de la segunda fermentación ya tenemos nuestro vino casero. Y este es un paso opcional, pero que dará una mejor imagen. Para ello necesitamos varias cosas. Botellas, tapones, cápsulas… os lo voy contando poco a poco. 

Lo primero que necesitamos son las botellas. Para ello podemos reutilizar algunas que tengamos vacías o comprar las nuestras. Yo personalmente las compré en juvasa.com

Además necesitamos tapones y cápsulas.

Y para poner el corcho, a mano no se puede. Necesitamos una embotelladora. Y una pistola de calor para la cápsula.

En cuanto a las etiquetas, podéis diseñarlas fácilmente en páginas como canva. Y llevarlas a imprimir a una imprenta, o por internet. 

Cuando tengamos todo, llenamos nuestras botellas, ponemos el corcho, la cápsula y pegamos las etiquetas.

botellas de vino

10. A disfrutarlo.

Después de un gran esfuerzo de meses o años, tenemos nuestro propio vino casero. Espero que esta guía os haya sido útil.

Si quieres aprender más, te recomendamos que te pases por nuestro blog.